martes, enero 31, 2006

Salto de fe


Yo no quiero que llegue Febrero.
Febrero siempre ha sido mi mes favorito. Pero no éste. No quiero que llegue. Este no.

Quiero pasar de puntillas por el calendario, quiero que se cierren todas las flores, que todas las noches sean un borrón como el paisaje en las ventanas de un tren imposible, que todas las estrellas se den prisa, que los relojes revienten.

Hoy he mirado el almanaque y me lo he encontrado agazapado, esperando. Quiere clavarme sus dientecillos de primavera muerta, lo sé.

Yo no quiero que llegue febrero y se me enrede en los tobillos y me haga caer de boca. Y comience a llover por dentro, una vez más.

sábado, enero 28, 2006

Practicando

Iniciando el ingreso en la vida mandarina

Pasos a seguir

1. Concéntrese y respire
2. Infle los carrillos
3. Piense en naranja
4. Reabsorba sus miembros. Todos sus miembros
5. Piense cómo pensaría una mandarina
6. Piense como pensaría una mandarina
7. Intente no producir semillas, podrían atragantársele
8. Oiga su corazón latir: chuf chuf chuf
9. Cierre sus ojitos de mandarina y sea feliz

martes, enero 24, 2006

Lo que me callo I

- ¿y a este quién le ha preguntado?
- ¿pero cómo se puede ser tan burro?
- he dicho "buenos días", maleducado de mierda
- el respeto empieza porque tú también me respetes a mí
- que te calles de una vez, que nadie quiere oír tus chorradas
- que te den
- hay que ser imbécil
- hay que ser cursi
- hay que ser mezquino
- de qué te ríes, subnormal
- y a ti qué te importa
- déjame en paz
- no quiero que me hables
- no quiero que me mires
- no quiero que me toques
- no te soporto
- deja de gritar
- haz el favor de cerrar la boca cuando masticas chicle
- ¿nadie te ha dicho que arrastrar los pies al andar es una aberración?
- ya estoy harta de callarme
- olvídame
- eres una desgraciada que vive de amargarle la vida a los demás
- me voy
- porque no me da la gana
- nunca te perdonaré
- cuando salga de aquí no volverás a verme nunca
- no voy a ayudarte aunque podría, pero no quiero
- estoy harta de tus zancadillas
- quédate tranquila y métete tus peloteos por donde te quepan
- échate desodorante por lo menos
- tus palabras me hieren
- no puedes herirme aunque quieras
- soy adicta
- dime que me quieres
- me dáis asco
- eres mala
- odio esta ciudad de mierda donde todo el mundo va a por los demás
- no coloques los pies sobre el asiento de delante
- ¿tú dónde te has criado, en una cuadra?
- señora, haga que el niño se esté quieto o le meto una hostia que lo avío
- iros todos a tomar por culo
- mírame
- dame la mano
- dame un abrazo

lunes, enero 23, 2006

Conservas



Los besos que me vas dando los guardo en un tarro de cristal con tapa. Cuando estoy sola los observo, a veces parecen volutas de humo en torbellino, otras veces toman cuerpo de caramelo. Y así, saco uno y lo paladeo cuando nadie más me mira. Es mi secreto. Y es un secreto dulce.

También guardo miradas, roces y sonrisas. Sobre todo sonrisas. Con ellas ilumino la oscuridad. Y me da menos miedo.

domingo, enero 22, 2006

Un día de estos...

En sueño, de Luis Gerardo Sierra

Voy a dejar de hacerme ilusiones.
Voy a dejar de creer en las personas.
Voy a dejar de sentir.
Voy a dejar de pensar.
Voy a dejar.

Y así nada me desilusionará.
Nada me desengañará.
Nada me dolerá.
Nada me faltará.
Nada seré.

Y a lo mejor hasta llego a un estado de no-felicidad pero no-tristeza. Sería estupendo.

sábado, enero 21, 2006

El odio

Margarita Barato

Cuando me levanto por la mañana y en la ducha la primera palabra que se me viene a la cabeza es "puta", sé que algo va mal. No por la palabra en sí, carente ya de significado, un mero símbolo de lo peor que se me ocurre (reminiscencias de la infancia, supongo, cuando era la palabra más mala del mundo mundial), sino por lo que conlleva. Y lo que conlleva soy yo cayendo en el agujero negro, dejando resbalar con el agua toda la luz por el desagüe, abriendo las manos para soltar las gotas de alegría como canicas esparcidas. Para quedarme sola en un color indefinido donde no hay canicas ni luz ni agua. Es ser una mariposa gris que se da golpes contra los cristales o se queda quieta quieta, esperando que el viento deje de soplar. Y el viento es un niño soplando, aburrido.

Mi odio va dando portazos por las esquinas, cebándose en la imagen a la que insulto, engordando a base de jirones de rabia que me voy dejando a diario por las horas. Y se hace una bola que lo tapona todo: las ganas de reír, las canciones, la alegría de los ojos, el calor del alma.

Mi odio se cansa de dar carreras y gritos, de oír su propio eco. Mareado, acaba vomitando en cualquier rincón. Un vómito seco y lleno de letras pardas. Luego le da por llorar cansancios. Y yo lo miro, como quien ve una película de cosas serias y trascendentales, queriendo comprender pero con la vergüenza de disimular que no entiendo un pito de nada. Yo lo miro, y no me reconozco en las consecuencias que, maldita sea, siempre son para mí: cefalea, afonía, inapetencia, marcas de cadenas y dolor de vida; como una resaca de garrafón. Y así muchas veces.

miércoles, enero 18, 2006

Meme raro

Que conste que odio estas cosas y bla bla bla...
Hay que ver qué putadón me han hecho y bla bla bla...
De esto la culpa la tiene el gobiern... digo, la tirita, me vengaré y bla bla bla...

Venga, al lío del montepío.

Cinco hábitos raros o manías:

1. Nunca me termino el café. Sea cual sea la cantidad inicial en la taza, siempre me dejo, como mínimo, un dedo.

2. Nunca me seco el pelo con secador, ni en invierno, ni en verano, ni en la peluquería, salvo que sea absolutamente imprescindible (por ejemplo: que me vaya a acostar y aún lo tenga chorreando).

3. Nada más llegar a casa, lo primero que suelo hacer es quitarme la alianza.

4. Intento, justo antes de salir para cualquier sitio, ir al baño.

5. Soy incapaz de escuchar el Vals Triste de Sibelius sin echarme a llorar.

Venga, otra de regalo:

6. Tengo un sentimiento de posesión y defensa de mi espacio vital muy acusado: ODIO que me toquen cuando YO no quiero (sobre todo el pelo o la cara); me molesta que cojan o toquen cosas de mi mesa sin pedirme permiso, me pone nerviosa la gente que se acerca mucho al hablar, me molesta que me rocen al pasar. MATARÍA cuando alguien le da un golpe a la silla en la que estoy, etc.

Bueno que ¿a que ahora me queréis un poquitín más? Lo sabía, si es que soy un regalo de persona, un tarrito de miel con patas, la dulzura hecha realidad, el sueño de cualquier príncipe azul que se precie.

Creo que ya está pringado todo dios, pero voy a intentar salpicar un poquito más lejos (lo cual tiene el inconveniente de que sé que algunos no me van a hacer ni puñetero caso, pero dicen que la esperanza es lo último que se pierde). And the loosers are:

* Girasola, que dice ella...
* Alex y su Universo Pamp
* Ababol ababolera
* Mot, mi motero pizzero favorito
* Lord Jim, mi maltratador de animales preferido
* Miss Guisante, por chiquita, verde y linda

Y podría seguir, pero tampoco quiero dejar a los candidatos sin víctimas, que una es así de considerada. Por diossss que alguien le pase la patata caliente a Eride, a Gacela, a otrodejavu, a coco, a Mr. Incógnito, a Hans, a Exagerada, a Pululi, a Harry C... aaagggsss... tantas putadas por hacer y tan poca gente, tsk. (¿O es al revés?).

Días



Hay días en los que no estoy. Días raros, días color sepia. Días en los que agradecería poder colgarme un cartelito de "no available", como en el messenger.

Voy arrastrando los pensamientos por el suelo, pero me da igual, porque esos días no pienso. Y no está bien, ni mal, es así y punto. Son mis vacaciones del exterior y yo misma de dentro afuera. No hay palabras, no hay canciones, no hay sol. No me pidas que hable, no me pidas que escuche. No me pidas. Abriré la boca, asentiré con un gesto, pero será mi día de color sepia y tú no podrás entrar; y yo no podré susurrarte al oído que no estoy. Perdóname por eso. O no me perdones.

Por favor, no confundir con los días tristes. Nada que ver. Abrázame por eso. O no me abraces. Háblame bajito, cógeme las manos, llévame a la cama y arrópame. Sácame del sepia.

martes, enero 17, 2006

Más pop facilón

Desde que descubrí (tarde, pero para bien) a Franz Ferdinand, ando dándole vueltas a varias canciones que me recuerdan a este grupo. No pueden negar que Blur es una de sus más claras referencias, junto a Weezer o Pulp. Me repito como el ajo, pero es la excusa e introducción para colgar dos vídeos que me gustan especialmente y que he recuperado hace muy poco.


Blur - Girls and Boys


Weezer - Buddy Holly

*Damon Albarn siempre me recuerda a alguien de la blogosfera. Y si mezclo su imagen con la de Martin Gore ¡bingo!

lunes, enero 16, 2006

Serie Negra

Foto de Julian Chandler
Empecé a escribir un blog por varias razones superpuestas y complementarias: curiosidad, ganas de aprender, deseo de escribir y expresarme, propósito de sacar fuera lo que de ningún modo quería que quedase dentro y llegara a pudrirse, etc. Nunca para hacer amigos, nunca para conocer gente.

Pasa el tiempo y esto último es una de las cosas más positivas que han surgido de echar aquí mis paridas, gracietas, aventuras y bilis habituales.

El problema es que, poco a poco y sin quererlo, me voy sintiendo más expuesta y me voy callando más cosas. Y claro, se van acumulando. Este post no porque es muy ñoño, este otro no porque es muy triste, este porque parece que esté llorando... pero, sobre todo, los post negros. Los que son un vómito oscuro. No, porque no quiero falsos ánimos, ni palmaditas en la espalda, ni miradas de asco, ni pésames ni desengaños. Y más cuando nunca he prometido nada.

No sé cuánta gente me lee. Si son cuatro o cuarenta, si son los que comentan, si comentan sin leer o sin entender, si leen sin comentar. Yo quiero que la gente sonría, quisiera contar siempre cosas divertidas, quisiera contar historias. Pero no es para eso para lo que empecé a escribir un blog.

Por eso voy dando aviso. Voy a soltar todos los post negros. Sean tristes, sean tontos, sean cursis, feos, idiotas o infantiles. Sea yo triste, tonta, cursi, fea, idiota o infantil. Y egoísta, y envidiosa, y celosa, y soberbia, y dependiente, y malcriada.

Y con este corte de cinta CHAS CHAS declaro solemnemente inaugurada la SERIE NEGRA.

domingo, enero 15, 2006

Cosas por hacer

Hans Baldung Grien, Las Edades y la Muerte

Tengo un dolor extraño en el centro de la lengua.
A lo mejor me está pidiendo un pearcing.

Además, tengo dos tatuajes pendientes.

Se va acercando mi cumpleaños y la ilusión se va convirtiendo en miedo.

jueves, enero 12, 2006

Verdeazul

Nunca voy, simplemente, paso. A veces ha transcurrido más de un año entre una y otra visita. Yo no lo busco. Sólo me dejo llevar. Pero cuando llego, me pongo de puntillas y respiro hondo...

Casi puedo oler la sal amarguísima de las algas dulces, y el corazón se me llena de pececitos plateados que me hacen cosquillas con sus aletas de agua.

Hay un punto secreto en Madrid desde el que se ve el mar...

lunes, enero 09, 2006

Chispazos



Mi felicidad se compone de chispazos. Que me agarres la nariz helada. Un sabor en el paladar, una caricia en el ego. Un trozo de chocolate que se deshace en el corazón, un olor a tierra mojada. Césped recién cortado, cloro de piscina, eucaliptos. El cabezazo de un gato en mi espinilla. Tu mano. Una tostada en domingo, o mejor, dos. Una palabra. El calor de tu lengua. La sonrisa, no una cualquiera: tu sonrisa. Confidencias a la luz de un cubito de hielo. Dos cerezas en mi oreja. Un ronroneo. Las amapolas. Voy a preparar flan. Un gato en el regazo. Los tulipanes. El muguet. Una canción en las palmas de las manos. La voz sensual de un de libro. Una palmadita en el alma. La luz blanca y amarilla por la ventana. El tacto del parqué en los pies desnudos. Agua. Canciones en la ducha. Abrazos en la cama. Chocolate caliente. Los párpados rosa con el sol de invierno en la cara. Espuma que huele a melocotón. Carcajadas de estrellas.

Una tirita en el cielo. Una sonrisa en sábado. Unas cañas arreglando el mundo. Azul. Crítica feroz. Libros en la bañera. Agua con sales de rosa. Calcetines con dibujos. Escuchar. Escribir. Pero sobre todo, la risa. Y el mar, siempre siempre el mar.

Simples chispazos inconexos. Parpadead y veréis uno. Míradme de reojo y retrocederé, como un animal asustado. Yo otorgo ese poder. Pero nadie tiene la culpa. Soy yo: estoy mal hecha. Estoy abocada a la felicidad como chispazos. Condenada a la oscuridad más amarga con un simple parpadeo.

domingo, enero 08, 2006

Forraje sobre ampollas a la remanguillé

El VIPS estaba hasta la puerta y más. Al lado, un restaurante superfashion de la muerte, todo cristal, todo verde, blanco y negro. La carta, hecha de placas de plástico-metacrilato gordo, era como un muestrario de pintura lleno de frases pretendidamente atractivas. "No sé cuantitos al estofado de trufas con aroma a mango y bocaditos de pez albo", y todo con nombres tipo "sombra blanca", "bosque verde al amanecer". La conclusión fue inmediata: vamos a comer mierda en plan minimalista, vamos a pasar más hambre que Carpanta y, además, nos van a clavar.

Yo me pedí una ensalada, y la tiri otra. Un ratín después mirábamos las ensaladas y nos mirábamos sin saber qué decir. A ella le plantaron delante un florero y le dijeron que era su ensalada de cuscús, pero no estamos seguras, ya que sabía a... a... ¿nada?. La mía era casi toda espinacas, con lo que a los 5 minutos dudaba entre limpiarme la boca con la servilleta... o apartarme la barba para decir "beeeeeee" e iniciar lo que se suele llamar una conversación educada.

Llegados los postres, opté por el helado. "¿chocolate? ¿no tenéis chocolate, o fresa?". "Pos no. Violeta, yogur, mango " (Dios mío: ¡nos van a clavar!) Y me traen una mariconá en una jabonera...



Pero lo mejor... lo mejor... los mantelitos. Primero me parecieron pompitas de plástico de embalar, de ese relajante. Y me pongo a mirar el mío y... tiene como rayitas... y a qué me recuerda esto... a qué me recuerda esto... ¡aagghs! ¡a las ampollas que me salían en las plantas de los pies este verano!



La conclusión fue inmedianta: la próxima vez ¡al McDonald's!

* Aunque no lo parezca, me encantó el sitio. Una es asín de snob y de criticona...

sábado, enero 07, 2006

Un mundo feliz

El perro de Pavlov

Este café sabe a granitos de café masticados. Crunch crunch crunch. Como cuando era pequeña y me gustaba probarlo todo. Los espaguetis crudos también crunch crunch; las galletas de régimen de mi madre, con ese sabor a... nada.

Los tampax eran para meterlos en vasos de agua y ver cómo se hinchaban (yo lo había visto en un anuncio). Con las medicinas se llenaba un botellita mezclando alcohol y agua oxigenada y luego, con mucho cuidado, se etiquetaba con una calavera y dos tibias, y la palabra "veneno" bien visible.

Las botas de agua eran para meterse en los charcos más profundos. Los árboles eran para subirse y las hojas, para arañarlas y que soltaran ese olorcillo a limones amargo.

Y luego vino la socialización, el condicionamiento, el entrenamiento como a un perro o a un periquito amaestrado.

Me enseñaron que se entra y se sale a una hora, que, por mi bien, siempre hay una autoridad que no es cuestionable. Meter los tampax en agua es un desperdicio de dinero y una tontería. Las medicinas, guardadas. Los niños ay que gamberros que son si saltan en los charcos.

Me explicaron en una asignatura que se llama "psicopedagogía" la historia de la enseñanza. Y comprendí por qué la lucha por manejar este instrumento, por qué soy un borrego más y, lo que es peor, totalmente socializado.

Porque el colegio, supe también, no es para aprender geografía, ni tener cultura general, ni nada de nada. El colegio es un instrumento de socialización, de adiestramiento. Así, con todas sus letras. No interioricé esta idea hasta que no me la plantaron en plena cara y de modo explícito. Siempre he sido un poco cortita, a qué negarlo. Y ahora comienza a los 3 años.

Y ya no sé qué es peor. Me sorprende con una sonrisa en los labios que haya tantos que han pasado por ese filtro sin dejarse condicionar. Son los rebeldes, los de "sí ¿porque tú lo digas? no, dame una razón". Yo, por mi parte, me lo tragué todo. Soy la borrega perfecta, un ejemplo para la sociedad. Tengo los pies calientes y un trabajo respetable. Y no sé si esto es bueno, o es francamente triste. Porque cualquier cosa que diga, será hacer demagogia. Lo que está claro es que es francamente cómodo para mí y para el entorno en general. La sociedad es cruel, o estás con ellos o contra ellos. Y si estás contra ellos, olvídate de tener los pies calientes.

Va a ser que reeler "Un mundo feliz" me está afectando. No estamos tan lejos de ellos después de todo. Tenemos nuestro condicionamiento pavloviano. Tenemos nuestro pan y nuestro circo: nuestro suministro habitual de soma, llámese catolicismo, salsa rosa o real madrid. Nuestros corrientazos eléctricos, como las ratas de Skinner.

¿Un bien mayor justifica todas las acciones? ¿es en aras de ese bien con lo que empiezan las guerras, con lo que se mantienen ciertas situaciones insostenibles?

Me siento como una rata en el laberinto, y no encuentro la salida, sólo más queso y corrientazos.

*Complemento: Links 2,3,4 de Rammstein

viernes, enero 06, 2006

M.C. Bereni-C presenta: Llamando al gato después de desayunar café con cristales

No sé vosotros, pero si fuera gato y me llamasen así, estaría acojonao...


Para poner música en el blog, utilizo Castpost.

No siempre viene bien, pero a veces acierta que da gusto. Me refiero a pandora. Esto lo he encontrado buscando similitudes con Rammstein. Yo diría que lo han clavao.

jueves, enero 05, 2006

Sobre el remordimiento



Chronic remorse, as all the moralists are agreed, is a most undesirable sentiment. If you have behaved badly, repent, make what amends you can and address yourself to the task of behaving better next time. On no account brood over your wrongdoing. Rolling in the muck is not the best way of getting clean.
Brave New World, Aldous Huxley.

El remordimiento crónico, y en eso están de acuerdo todos los moralistas, es un sentimiento sumamente indeseable. Si has obrado mal, arrepiéntete, enmienda tus yerros en lo posible y encamina tus esfuerzos a la tarea de comportarte mejor la próxima vez. Pero en ningún caso debes entregarte a una morbosa meditación sobre tus faltas. Revolcarse en el fango no es la mejor manera de limpiarse.
Un mundo feliz, Aldous Huxley.

martes, enero 03, 2006

Tres imprescindibles

Plantar un libro
Escribir un hijo
Tener un árbol


Imagen cortesía de Universo Pamp.

:-) GRACIAS, Alex

domingo, enero 01, 2006

Feliz intención compartida

NO

Por qué por qué por qué la mayoría de la gente cargada de buenas intenciones resulta ser tan CARGANTE.
No, no quiero pasar la Nochevieja en tu casa; no, no me apetece ir. Que he dicho que no. Pues porque no me apetece, porque no tengo tiempo, porque tengo que hacer esto y lo otro. Joder, pues por que no. No, de verdad. No me apetece, que no. Que no puedo. Que paso de coger el coche. Que no quiero quedarme en tu casa. Joder que no.

¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAGS!!!

Esta ha sido nuestra segunda Nochevieja los dos solos en casa, aunque la primera confesa. El año pasado nos inventamos que estábamos en casa de unos y de otros. Para que nos dejaran en paz. Pero este año hemos cogido el toro por los cuernos y ¡dios! Llevamos una semana ¡una semana! repitiendo lo mismo a todas horas. Contra viento y marea; a pesar de los chantajes emocionales, a pesar de los ruegos, a pesar de... ais... ("pero a mí me apetece estar con vosotros" pues joder, a nosotros no, vamos, más claro...Leñe, si te estoy diciendo que NO QUIERO IR, por qué tendría que hacerlo "por ti"? ¿Eres tan egoísta que no te importa si no nos apetece? No sé. Yo sólo quiero estar con, hablar, ver a alguien si esa persona quiere, SI NO, PUES NO).

Y esta segunda Nochevieja ha sido aún mejor que la del año pasado. Empujones en la cocina. Ve echando la harina despacito. Saca tú eso del horno. Ostras, que se me quema el postre. Ahí, ahí, ve poniendo lonchitas de salmón. Langostinos, patatitas al horno con salmón y salsa holandesa, morcón, jamón, queso, lomo, entrecots, panacota, bombones, sidra. Polvo pre-cena. Cena. Las uvas. El beso, el brindis. Ese beso dado de verdad, ese "feliz año nuevo" absolutamente sincero.

Gracias, costillo, por enseñarme a saber decir "no".

Y para los demás: Feliz todo. No es que este sea el único momento en el que por narices deseas felicidad a alguien. Es que es una tradición. Y a mí me parece que está bien. Total, al menos, una vez al año, manifestamos buenas intenciones hacia los demás. Tampoco cuesta tanto, tampoco es tan malo ¿no?