sábado, julio 23, 2005

Soy una trompeta


Estábamos en feria y allá que iba yo hecha un florero, a saber: traje de lunares, pendientes de colgajos, kiriki de flores en el pelo y los labios de rojo reventón. El imbécil por el que andaba colada entonces (que, por lo que sé, lo sigue siendo más de diez años después) me miró boquiabierto y sentenció: “¡Anda, pero si pareces una mujer!” a lo que yo contesté, acordándome de una tira de Mafalda: “¿Y antes qué parecía, una trompeta?”.

Un ex que me duró 6 años también me lo hizo notar: “lo que más me gusta de ti es lo poco femenina que eres”.

Mentiría si dijera que no sólo no me sentí molesta, sino profundamente halagada. Entendámonos: no soy el arquetipo de lo que la gente llama “mujer femenina” cuando se entiende a ésta como un ser medio bobo que va dando saltitos por la vida mientras recoge flores suspirando (es decir, más o menos como Ofelia pero con destellos de lucidez).

Sigamos entendiéndonos. Me gusta vestir bien, me gusta maquillarme para ir a trabajar, me depilo, me tiño las canas (aquí sí va un suspiro)... Y TAMBIÉN me gusta conducir, tardo 1 minuto en ir y volver del baño, ODIO las películas románticas, me encantan los juegos de estrategia, no me pierdo una carrera de F1, no me cabe en la cabeza cómo le puede gustar a nadie una novela (¿novela? jajaja) rosa, no aguanto el sol más de 10 minutos y nunca entenderé esa estupidez supina de las que se molestan porque alguien lleva su misma camiseta/falda/zapatos/bolso, etc.

Nunca entenderé el machismo de las revistas "femeninas" que nos venden lo feministas que son a través de artículos como "ponte guapa para tu cita", "cómo gustarle", "pon tu cuerpo en forma".... y múltiples temas supuestamente interesantes para las mujeres, además de mil direcciones de tiendas en las que el 90 % de las lectoras no podrían comprarse ni un cinturón [¿Habéis pensado alguna vez que si hiciéramos caso de todo lo que dicen: exfoliarse el cuerpo, los pies, la cara, darse baños relajantes, ir de compras para fondo de armario o para estar a la moda, hidratarse, nutrirse, hacer dieta, ir al mercado, hacerse la manicura, hacer ejercicio, huntarse crema regeneradora, hacer yoga, masajearse la cabeza, escuchar chillout con los ojos cerrados, etc. no saldríamos a la calle y nos faltarían horas del día para hacerlo todo?]

Me hastía hasta la náusea la actitud de aquellos dan por sentando que una mujer, por definición, tiene que aparcar mal, coleccionar zapatos, hacer pactos con sus parejas para recibir “x” besos al día y “x” regalitos al año, estar loca por las baladas de los culitos prietos de moda, odiar los coches, amar el rosa, los corazones y los lazos... etc. Y lo peor de todo no es que haya gente que piense que las mujeres somos así, lo peor de todo es que HAY MUJERES QUE SON ASÍ.

Y así si nos ponemos, sí, SOY UNA TROMPETA [tarí tarí] y desde aquí proclamo: el día que mi pareja me regale un sapito con un corazón que ponga "te amo", te juro que lo tiro por la ventana (al sapito, al corazón y a él, y no necesariamente por ese orden).

*** *** ***


Nota autobiográfica (y femeninamente contradictoria?): Este es mi cangrejito. Creo que le puse nombre, pero se me ha olvidado. Me lo encontré en el curro, donde sabía que acabarían tirándolo y decidí pegarlo en la CPU.

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