viernes, junio 17, 2005

Tengo miedo



Cuando algo muy personal monopoliza tu vida, es una especie de cepo mental, de grillete en el cuello atado muy corto a la pared que no te permite girar la cabeza. No quiero ponerme íntima, pero soy incapaz de saltar el bloqueo para escribir que sigo comiéndome el mundo.
Me perdonaré entonces que saque este vómito negro. Me perdonaréis los demás, porque no tenéis nada que perdonarme.

Intento pensar que el amasijo de células informe que cobijo en mi útero ansioso no es mi niño deseado.
Y sigo esperando.
La semana se arrastra y se niega a avanzar.
La tortura consiste en no poder abandonarme al duelo para luego superarlo y levantarme, ni tampoco a la alegría de la luz. "Tan pronto no se puede saber si sigue adelante"

Yo sólo quiero saber si tengo que quedarme con las células sin vida o con el hijo diminuto aunque mucho me temo que, si la respuesta es negativa, no podré engañarme y me quedaré con mi niño muerto.
A pesar de que los médicos insistan en llamarlo posible aborto espontáneo.

Y tendré que volver a postear con más frecuencia.

"Nunca hubiera pensado que el infierno podría ser algo tan simple como un reloj sin agujas."
[Albert Sánchez Piñol. La piel fría]

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